Es una realidad: el mercado se ha vuelto tan exigente que hemos tenido que reciclarnos y llevar a cabo un gran cambio en las competencias profesionales para lograr así mantener y retener el talento en las empresas.

Ahora tenemos la oportunidad de reciclarnos de un modo eficaz y efectivo… porque lo sabemos. Ahora tenemos la oportunidad de desarrollar competencias profesionales que incluyan actitudes y valores que son tan necesarios para el desarrollo laboral y bienestar personal lo que se convierte una ventaja para que nuestras organizaciones y empresas mantengan y retengan el talento que tanto ansían y que tan necesario es para salir de estar crisis que nos azota, no solo a nivel económico sino también a nivel educativo, emocional y espiritual.

La claves están en manos de dichas empresas y corporaciones, somos nosotros, empresarios y emprendedores, los que tenemos que abrir nuevas posibilidades:

1.- Movilidad geográfica voluntaria: abrir nuevas posibilidades para facilitar el equilibrio personal y profesional.

2.- Mejorar la empleabilidad: respeto por el empleado sin estudios, apostando por la formación continua.

3.- Ser más flexibles: adaptarse a los nuevos tiempos tanto en teletrabajo como en negociación colectiva.

4.- Apostar por la formación no convencional: la formación de antaño no da resultados por lo que tenemos que adaptarnos a los retos que nos plantea el futuro para impactar de modo directo en la productividad de nuestros trabajadores.

5.- Aportar por nuevas tecnologías: nuevos recursos que nos ayuden a desarrollar mejor nuestro trabajo y aplicar el máximo conocimiento lo que genera un aumento en el rendimiento profesional, generando bienestar personal que vuelve a la empresa.

Es primordial que las empresas se enfoquen en las habilidades de cada trabajador porque, precisamente, son esas habilidades las que nos distinguen en nuestro puesto de trabajo. Entre otras, las habilidades que nos ayudarán y que debemos potenciar son:

.- Tener Conciencia de uno mismo.

.- Capacidad de análisis y crítica.

.- Destreza para la organización y planificación.

.- Habilidad para comunicar.

.- Responsabilidad y compromiso.

.- Liderazgo y disposición para la toma de decisiones.

.- Orientación a la flexibilidad y al cambio.

.- Trabajar en equipo y cooperar para el logro de objetivos comunes.

.- Capacidad para desaprender y volver a aprender.

.-  Capacidad para trabajar bajo presión.

.- Pericia para resolver conflictos.

¿Alguna competencia más que quieras añadir?

Puede que no encontremos estudios de referencia que nos demuestren al 100 x 100 que estas competencias son la solución al futuro laboral pero sí es cierto que, si las cosas ya no funcionan como antes, si los tiempos han cambiado, si los trabajos se han convertido en auténticos puestos de gestionar proyectos, tenemos que crecer con esos cambios y desarrollar alternativas personales que se puedan adecuar o llevar a cualquier proyecto que nos pongan delante.

Te dejo aquí un interesante artículo de elEconomista: Retener el talento, el gran reto de las empresas en el futuro. Puedes leerlo aquí.

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