Dejar de escuchar a mi profesión actual para escuchar lo que dice ese famoso «interior» de las personas supone una difícil elección, ¿verdad?. Pues que sepas que no tienes por qué escoger, como tampoco tienes que temer a fusionar tu mundo empresarial con tu mundo espiritualidad (que nada tiene que ver con la religión) o lo que es lo mismo, dejar de separar el cuerpo de la mente.

Cuando la vida te da bofetadas, de esas que siempre piensas que suceden en casa de los demás, intentas buscar alternativas a todo lo que han vivido, sentido y experimentado. Pero lo haces con prisa, sin sentimiento, dominada por la ira y la desesperación de “por qué a mi”.

Para encontrar nuevos caminos a las crisis, da igual que sean laborales, personales, familiares, sociales, debemos dejar de intentar analizar desde la racionalidad, dejar de intentar arreglarnos a nosotras mismas como si fueramos las culpables de todo lo que sucede en el mundo.

Buscar es agotador, pensar y analizar, tratar de solucionar de modo inmediato también lo es. Perseguimos un futuro sin ser conscientes de nuestro presente y buscamos fuera sin ser conscientes de lo que queremos dentro.

Todo se han vuelto promesas pero todas vienen de fuera, de nuestro entorno exterior, de gente que dice conocerte pero no sabe nada de ti ni de tu vida. Por ello, te cuento cuáles son las CLAVES para esquivar esas bofetadas y sacar grandes APRENDIZAJES y RESPUESTAS:

1.- Deja de lado tus estudios, tu carrera profesional, tu trayectoria hasta hoy y siente tu presente. Tu hoy mismo. Tu ahora. Deja de emitir juicios y pensar desde el único punto de vista que conoces y que el pasado volverá.

2.- Siente en donde te duele. Siente en donde están tus lágrimas bloqueadas. Siente en donde está tu tristeza y decepción. Llorar o gritar te permiten desahogar para vaciar.

3.- Siente en donde está tu aburrimiento, tu agotamiento, tu rabia y desesperación por querer cambiar/reciclar/renovarte y no saber por dónde empezar ni qué pasos consideras que debes dar.

4.- Siente en donde están tus ganas o necesidad de cambiar. Siente tus deseos. Siente y escribe todo lo que se te pasa por la cabeza por muy «rabioso» que sea.

Si no sientes, si no te escuchas, no podrás cambiar, ni de profesión, ni de trabajo, ni de situación.

Dejarte llevar sin más, te va a llevar a la misma insatisfacción que ya conoces. Empieza a dar pasos conscientes.

Sentir no es nada malo sino todo lo contrario ya que, las emociones, son parte de nuestro desarrollo y crecimiento. Y ya empiezan a ser parte de las empresas también!!!

Sentirte a ti mismo como ser humano significa pedirte a ti mismo sanar tus dudas y miedos. Las malas decisiones no son malas sino que son decisiones tomadas en ese momento.

5.- Si te sientes, te vuelves consciente logrando así identificar para qué quieres cambiar,  qué puedes cambiar y cómo te conviene hacerlo en las circunstancias actuales.

6.- Si te sientes a ti mismo, de modo consciente, descubrirás tu sabiduría interior*, y descubrirás que nada tiene que ver con la carrera o profesión pasada. Más bien, con el futuro que tú te quieras montar.

Aquí te dejo el enlace a una noticia (aquí) en la que explica por qué las empresas ya no buscan titulados sino líderes e intraemprendedores. El cambio, nos guste o no, ya está aquí. Según Freire: “No es que uno sea el líder y los demás sean seguidores, sino que hay distintos líderes con distintas responsabilidades, y todos debemos aprender a ser líderes y eso significa estar a disposición de los demás. Crea las condiciones para que el equipo pueda trabajar, tenga rendimiento y pueda convertir una idea en realidad. Nuestro liderazgo no es carismático ni jerárquico, sino que se basa en la convicción, en la reputación, en el diálogo y en la responsabilidad”. ¿Ejemplos de ese tipo de líderes? “Nuestros iconos son el Dalai Lama, Gandhi y Dee Hock, el fundador de Visa”.

*Entiéndase por sabiduría interior: es el saber que te sale de dentro cuando te escuchas a ti mismo, sabes lo que quieres y te consideras espiritual en tus sentimientos, valores y actos lo que, a su vez, significa que eres una persona que hace todo lo posible para dar lo mejor de sí misma, sacar lo mejor de las personas que te rodean y poner todo de tu parte para que, lo que hagas, lo hagas bien, lo delegues, lo compartas o hagas participe a tu entorno de ello.

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