Cómo hacer eficaces tus reuniones con estos trucos.

¿Verdad que queremos dejar atrás el mito de que las reuniones se vuelven eternas, sacamos poco en claro de ellas y en general las consideramos una pérdida de tiempo?. ¡Las reuniones son muy importantes! Las del trabajo, las de los colegas, las de la familia. Sin el fondo, ese que no vemos, sabemos que solos, no podemos vivir. Entonces, ¿a qué viene el cuento de que que necesito reuniones eficaces? Acaso, reunirse, requiere de un máster, o dos, o tres? Un máster no sé pero trucos como estos, seguro que si.Porque son el medio para construir un ambiente de trabajo favorable y me permiten conseguir las metas planteadas a mi equipo de trabajo.

Saber gestionar una reunión, por muy simple que la vea, me permite descubrir si se cumple lo que se ha hablado en ella y si mi gente se siente comprometida con lo dicho; me permite aprovechar mejor el tiempo y obtener una mejora en mis resultados.

Saber gestionar una reunión de modo eficaz, me permite hacer posible un estilo de trabajo colaborativo para cumplir las metas propuestas, las tareas establecidas, haciendo de las reuniones un espacio de aprendizaje y participación activa para una sana colaboración.

Es muy importante desarrollar las habilidades necesarias para preparar una reunión con eficacia, la reunión como instrumento de trabajo eficaz, comunicar, controlar el tiempo, lograr la participación activa de las personas que están reunidas porque no todos somos iguales ni nos sentimos igual en grupo.. es muy importante saber crear las condiciones de éxito de modo que el plan de acción sea concreto y que la reunión consiga los resultados deseados.

Las reuniones son importantes, sí, pero, a veces, mal usadas nos restan tiempo y no son nada productivas. Vamos entonces a ver que podemos hacer para cambiar eso, ¿te parece?:

 

  • El primer truco, preguntarnos si es realmente necesaria la reunión. Algo tan simple es muy importante, sobre todo porque ahora las cosas se pueden adelantar vía mail, videoconferencia o wasap. Una planificación previa para que nadie, pierda su tiempo o deje tareas sin hacer sería muy recomendable, es decir, compartir la agenda por adelantado hace que todos los asistentes vean el contenido a tratar en la reunión e incluso, esto puede ayudar a decidir si es necesario celebrar la reunión o se pueden solucionar ya algunos puntos vía mail o con una llamada telefónica.

 

  • Como truco segundo, saber quienes van a asistir para saber si están todos los que tienen que tomar las decisiones. En caso de que te inviten a asistir pero no tengas tiempo o no lo consideres necesarios, comentarlo abiertamente porque, la tener la agenda de la reunión, puedes opinar vía mail sin necesidad de desplazarte.

 

  • El tercer truco, tener claro el para qué de nuestra reunión. ¿Qué motivo nos lleva a tener que llevarla a cabo? Si sabemos a que vamos me ahorro el tiempo de explicar para qué hemos venido. Si tenemos los puntos a tratar ya sobre la mesa o previamente enviados, sería estupendo y nos ahorraría aún más tiempo.

 

  • El cuarto truco, es hacer la reunión de pie. De este modo, evitamos que la gente se acomode, se relaje o se duerma. Una reunión es un evento para tratar temas concretos y no para acomodarse en la silla, relajarse, perder el foco de los temas y estar, así, más de una hora…

 

  • En el quinto truco, nada de monólogos. Que los asistentes participen aportando y no hablando sin sentido. Tenemos que dejar espacio a las opiniones diferentes, al diálogo que comunica y no discute.

 

  • El sexto truco, está en tener una hucha. Sí, de esas de cerdito para meter la moneda. Un cerdito o lo que más odies. El tiempo es muy valioso por lo que hay que ser puntuales. El que no lo sea, debe meter un billete de 5 euros (es un ejemplo porque 1 euro, no duele, pero 5 o 10 sí) en la hucha para destinar a una causa benéfica o para lo que estipuléis.

 

  • El séptimo truco para no salirnos del tema, es crear una caja de ideas o un archivo de ideas, de este modo, si surgen temas importantes pero no tienen nada que ver con esta reunión, se quedan ahí para ver, con posterioridad, cuándo y cómo tratarlos.

 

  • En octavo lugar, ponemos la asignación de tareas antes de dar por finalizada la reunión así, cada asistente sabe que acciones o tareas tiene que hacer. Esas tareas tienen que llevar, sí o sí, fechas de ejecución para que no haya dudas. De este modo, en el acta que se levante, está todo detallado al milímetro.

 

  • Como noveno truco, nada de papel (los asistentes sí pueden tomar notas en el formato que quieran). El organizador y la persona asignada para tomar el acta deben escribir las notas directamente en el ordenador porque escribir en papel implica que luego se tiene que pasar todo al ordenador y eso, significa, perdida de tiempo.

 

  • Y como décimo truco, que siempre se levante un acta de las reuniones. Da igual que seamos muy poquitos asistentes, que la reunión sea presencial o por vídeoconferencia. El acta es imprescindible porque su finalidad es dejar constancia de todo lo que se ha tratado en la reunión.

 

Se me olvidaba!!!  Nada de poner reuniones los viernes porque, posiblemente, las cabezas estarán en el fin de semana y diciendo para sus adentros («sí, sí.. el lunes ya lo veo… uf, el martes… aún tengo tiempo…»). Ni tampoco ponerlas antes de un festivo o puente, o día de fiesta. Y como mejor hora, las 9 ó 10 de la mañana, o una hora después de la hora de entrada para que todos tengan tiempo de revisar su agenda, colocarse y luego, después de la reunión, organizar lo dicho para ponerse manos a la obra.

Las 13 horas son una hora mala porque ya nos ha pasado la mañana, no estamos frescos, deseamos que llegue la hora de salir a comer y no estamos con ganas de participar. Y ya si quieres perder el tiempo y que tu reunión sea un fracaso asegurado, entonces, por tu reunión de tarde.

Esto que te cuento son truquillos. Si quieres saber más y llevarte la grabación + el pdf con un montón de información y herramientas para gestionar reuniones eficaces, el próximo 28 de junio, a las 21 horas (hora Madrid), daré una Charla-Taller Online, con una inversión de 27 euros.

Toda la información de la Charla-Taller Online, a continuación:

Para los que no podáis asistir al taller presencial (aquí), tenéis la oportunidad de hablar contigo de las herramientas prácticas para una BUENA GESTIÓN DE REUNIONES. Recibiréis la grabación de la charla-taller y un pdf con toda la información y herramientas. Queremos dejar atrás el mito de que las reuniones se vuelven eternas, sacamos poco en claro de ellas y en general las consideramos una pérdida de tiempo. ¡Las reuniones son muy importantes! ¿POR QUÉ NECESITO REUNIONES EFICACES?

  • Porque son el medio para construir un ambiente de trabajo favorable y me permiten conseguir las metas planteadas a mi equipo de trabajo.
  • Una reunión eficaz me permite saber si se cumple lo hablado en ella y si mi gente se siente comprometida. Me permite aprovechar mejor el tiempo y obtener una mejora en mis resultados.
  • Saber gestionar una reunión eficaz me permite hacer posible un estilo de trabajo colaborativo para cumplir las metas, haciendo de las reuniones un espacio de aprendizaje y participación para la colaboración.

Los OBJETIVOS de este taller son:
* Que desarrolles las habilidades necesarias para preparar una reunión con EFICACIA: la reunión como instrumento de trabajo eficaz.
* Que identifiques los distintos ROLES que aparecen en una reunión: COMUNICACIÓN y control del tiempo.
* Que logres la PARTICIPACIÓN activa de los miembros del grupo: técnicas de dinamización de grupos.
* Que sepas crear las condiciones de éxito de modo que el plan de acción sea concreto y que la reunión consiga RESULTADOS: herramientas de seguimiento de reuniones.

METODOLOGÍA. Todo lo hablado lo podrás empezar a aplicar desde ya. Tendrás en tu poder la grabación de la charla-taller + el pdf con toda la información, herramientas y lecturas recomendadas con el objetivo de que puedas repasar siempre que lo necesites y comiences a practicar y a aplicar en su trabajo.

CONTENIDO:
1.- Conceptos generales de reuniones eficaces: la reunión como instrumento de trabajo eficaz.
2.- Inicio de reuniones y su desarrollo: comunicación y control del tiempo.
3.- Técnicas de dirección de reuniones: técnicas de dinamización de grupos.
4.- Aspectos a tener en cuenta: herramientas de seguimiento de reuniones. Resumen y cierre.

Información General:

INVERSIÓNLa inversión es de 27 euros (aquí) e incluye la grabación y el pdf con toda la información y herramientas de trabajo. El programa se celebrará el miércoles, día 28 de junio, a las 21 horas (hora Madrid).

Una vez hayas hecho el pago, recibirás directamente el enlace de acceso para la sala.

Fecha límite de inscripción: Cuanto antes porque la reserva de plaza es por riguroso orden de inscripción.

SOLO 15 PLAZAS – Tu inscripción aquí.


 

 

 

La productividad como un estilo de vida

¿Sabías que la productividad es un estilo de vida?

 

De qué te sirven todos los métodos de gestión inimaginables si luego, tus comidas son «lo primero que pille es lo primero que como» y tú despertar es apagando el despertador 10 veces porque sales de la cama al límite y corriendo.

 

Tus emociones llevadas al límite son las que te generan desánimo, ansiedad y falta de recursos para solucionar problemas. Son tus hábitos personales, los del día a día, esos gestos que te resultan «tontos» los que favorecen tu rendimiento y tú bienestar.

 

¿Te has parado a pensar en ello?

 

Las listas de tareas son consecuencia de los malos hábitos y los malos hábitos nos llevan a tener listas de tareas interminables y obsoletas. Sí. Lo sé. Y entonces, ¿qué? Queremos una receta.

 

La productividad es algo personal, un modo de entender nuestra vida y la forma de producir. Si tus hábitos son descuidados y tu vida se basa en la improvisación, ¿cómo puede ser posible que luego, en tu puesto de trabajo, lleves un ritmo coherente contigo mismo?

 

Vale. Sí. No era lo que querías leer.

 

Tenemos que ser conscientes de:

  • La fuerza de voluntad se va porque pedimos imposibles o metas que no queremos realmente.
  • La motivación se logra con metas realistas y sinceras, acorde a lo que queremos de verdad.
  • Cambiar implica dar pasos pequeños, fraccionar hábitos, para que se mantengan en el tiempo.

Entonces:

1.- PLANIFICA a diario, pero teniendo en cuenta el año completo. ¡Y escribeLO! Al escribirlo lo puedes ver. Yo tengo una corchera con lo más “gordo” y luego, cada acción fraccionada que me llevará a ese objetivo final. Una de las cosas “gordas” que más deseo es mi MOTO DUCATTI DIAVEL.

 

2.- FRAGMENTA lo que tengas que hacer. No es lo mismo desarrollar un programa formativo de golpe que hacerlo unidad a unidad. Seguimos con el ejemplo de la moto:

Quiero una moto Ducatti que no podré conducir si no me saco los permisos de conducir A2 y A. Acciones detalladas: Sacar el A2 este verano. Esperar los dos años reglamentarios y sacar el A. Al tercer año, la Ducatti es mía. Y mientras, un sobre con euros extra todos los meses para que, al final de los tres años, tenga los más de 20.000 euros que cuesta la moto de mis sueños.

Si la quiero YA, AHORA MISMO, va a ser IMPOSIBLE… Si soy realista conmigo misma puedo conseguirla por mucho que me lo niegue mi entorno. ¿Me explico?

 

3.- DESCUBRE que momento del día se presta más para ponerte según lo qué. Yo odio levantarme y ponerme directa con los correos. A primera hora estoy fresca así que prefiero escribir o desarrollar contenidos.

 

4.- SÉ REALISTA. Ya está bien de soñar con la publicidad que nos venden o con los deseos de otros. Si no eres realista contigo no valdrá nada de lo que hagas por que no serás capaz de llevar nada a cabo, o si lo llevas, no será todo lo bien que podrías hacerlo.

 

5.- Adiós INTERRUPCIONES. Al estar todo planificado acorde a tu trabajo (planificar no significa que sea inamovible… hay que dejar espacio a los imprevistos que la vida y el día a día nos regala) sabrás en qué momento puedes parar.

 

6.- CUIDATE. Sé que está de moda la salud, pero no es cuestión de modas sino de nuestro bien mental, físico y emocional. Si te duele algo, te duele a ti. Si no rindes por falta de descanso, no rindes tú. Busca algo que te mole hacer y no lo hagas dos días a la semana de golpe y porrazo sino todos los días 20 o 30 minutos. ¡¡¡Sí que los tienes!!!

Te pongo un ejemplo personal. Odio el gimnasio y no puedo hacer nada de impacto (nada de running, de zumba… NADA DE LO QUE MOLA … lee esto último en tono alto y enfadado) pero tengo que hacerlo, ahora sí ya por recomendación médica.

Hace un par de meses decidí analizar mi día a día, con detalle, con puntos y comas y descubrí que, justo antes de recoger a los niños a las 14:20 del mediodía, tenía como una hora que dedicaba a cosas varias según el día: leer más correos, revisar las redes, ir antes por casa a correr para poner la comida, tomar un café con alguien hacer alguna llamada.. .es decir, IMPROVISABA. Eso, ni es productivo ni es nada. Así que, de 13 a 14 horas, TODOS LOS DÍAS DE LA SEMANA, ME VOY AL GIMNASIO.

Y digo todos los días porque, por un motivo u otro, alguno fallo lo que hace que asista, como mínimo, 3-4 días.

Ya han pasado 3 semanas desde que comencé y, en serio, es flipante como me siento. Además, no es un ejercicio exagerado que me rompe sino todo lo contrario, es un ejercicio constante lo que hace que las tardes sean mucho más frescas y productivas porque no voy arrastrada.

Sobra decir lo guay que está mi mente que tiene 30 minutos al día de desconexión y de escuchar música alegre. 30 minutos sin escuchar hablar a nadie! 30 minutos para mi sola!

¿Qué prefieres? 30-40 minutos, 4 días a la semana o una hora, dos días a la semana… La verdad es que los hábitos se hacen paso a paso, por eso, quedarme con dos días sólo, como que no lograba yo ser constante en ninguna actividad propuesta.

Ahora sí. ¡Y si no voy, lo echo de menos! Además, no solo son solo es el ejercicio. Es todo el proceso. Te lo cuento: Salir de hacer ejercicio. Darte una ducha tibia para oxigenarte. Disfrutar de la sauna mientras me echo la crema corporal. Vestirse y… ¡Voilá!

 

Te invito a que analices de modo detallado, hasta el último minuto, dos o tres días completos de tu semana y descubrirás, aunque no quieras reconocerlo, en dónde pierdes el tiempo y de donde puedes sacar para invertir en ti, en tu salud, en tu bienestar.

Si no lo haces tú, ¡NADIE LO HARÁ!

 

 

 

Trabajar desde casa y sentirte bien contigo misma.

En mi nuevo artículo para enfemenino te hablo sobre Los mejores tips para trabajar desde casa y sentirte bien contigo misma.

Trabajar desde casa puede pasar de ser una acción bastante agradable y relajada a una monótona rutina que nos agobie y no nos permita desconectar nunca ni separar nuestra vida laboral y personal. Por eso, hoy hemos querido hablar con una experta que nos da las claves para lograr ese bienestar que en ocasiones nos parece tan complicado. ¡Toma buena nota de sus consejos!

Aprender a defender nuestro espacio es una de las claves para nuestro bienestar, y más si trabajamos desde casa. La manipulación suele venir de forma sutil del entorno más cercano y pasar inadvertida y, a veces, resulta difícil darse cuenta: que si tienes tiempo para dormir más, para hacer recados a la familia, para ir a comprar, etc… Si te sientes culpable por decir no, estás incómoda contigo misma y eso hace que renuncies a tu organización, a tu horario laboral, a tus valores, y objetivos para satisfacer a otros en un horario destinado al trabajo, es el momento de que cambies esta perspectiva.

Claves para defender tu espacio y lograr mayor bienestar y rendimiento

  • No esperes a desesperarte y asume que tu autonomía emocional y mental solo la puedes hacer tú, por ti misma.
  • Evita la separación entre lo que te dice la mente y lo que te dice tu cuerpo.
  • Aprender a decir no. Primero es tu bienestar, tus decisiones y luego la petición de los demás.
  • ¡Acéptate tal y como eres! Expresar tus pensamientos y sentimientos de forma libre es liberador.
  • Asume que no puedes complacer a todos y que buscar la aprobación es ir a contracorriente de tu voluntad y tus deseos.
  • Deja de buscar el consejo de otros en asuntos que solo dependen de ti. Trabajar desde casa requiere de mucha constancia y fuerza de voluntad.
  • No eres enemiga de nadie por no estar disponible en tus horas dedicadas a trabajar.
  • En caso de tener a gente a tu alrededor en tus horas laborales (pareja, hijos, padres…) intenta destinar un par de días a la semana a trabajar fuera: puedes optar por un espacio coworking (lo que supone un coste) o la sala de ordenadores de la biblio (que es gratis).
  • No olvides tu salud mental, tu tiempo de “recreo” para oxigenar la mente. Si no quieres salir de casa, haz estiramientos unos minutos y dedica otro ratito a tumbarte con las piernas en alto. También puedes dedicar una canción cañera a bailar sin vergüenza, con buenos saltos y movimientos enérgicos.

Sobre todo, ¡no dependas de los demás! Asume que eres responsable de tus decisiones y has decidido trabajar desde casa. Para ello, te puede ayudar:

  • Hacer un listado de situaciones y tareas que puedes hacer tú o que dependes de colaboración.
  • Analizar que cambios pospones por miedo.
  • Esforzarte en decir lo que necesitas en ese momento, de modo claro y sincero.

Aunque te sientas diferente, juzgada de un modo negativo, no dejes de ser como eres y seguir adelante con tu decisión, con tu trabajo, con tus objetivos. Revisa la importancia de lo que puedes y no puedes cambiar para planificarte, para ser tú misma, para trabajar con ánimo, sin sentirte obligada a hacer lo que no quieres, a quien no sientes.

Y trabajes o no desde casa, ya sabes que con la llegada de esta época del año, la depresión postvacacional suele estar muy presente en nuestras vidas.

Leer artículo en enfemenino.

Deja de gestionar el tiempo y gestiona tu energía.

Si asumes que el tiempo es ingestionable porque no tenemos control sobre él y gestionas tu energía, es decir, te autogestionas, lograrás:

1. Autonomía.

Imprescindible para generar cambio. Tienes que reconocer, sí o sí, que eres la única persona que puede cambiar. Nadie puede hacerlo por ti.

2. Autodeterminación.

Lo decides y punto. Con todas las consecuencias, con todo el dolor de corazón, dejando atrás personas, hábitos, palabras, costumbres.

3. Autoestima en su sitio.

Esto cuesta lo suyo, eh! Saca la fuerza al visualizarte en mi tiempos buenos y a base de mirarte al espejo, una y otra vez, día a día, tooooodos los días.

4. Seguridad en ti misma.

Otra de las cosas que cuesta horrores empezar, pero hay que hacerlo. Paso a paso, pequeños pasos, pequeños pensamientos, acciones pequeñas con premios pequeños… y no por ser pequeños son menos efectivos. Es que son pasos constantes, a diario!!!

¡¡¡Ahí está el truco que nadie nos vende!!!

Si quiero algo y lo quiero YA, posiblemente no lo voy a conseguir porque no es para ya, y porque mañana se me habrán quitado las ganas y querré otra cosa, y pasado volveré a querer la de antes de ayer.

¡¡¡ERROR!!

El TRUCO está en dar pasos pequeños, que hasta te parecerán ridículos. Pero no dejes de darlos!!! Avanza!!! Lentamente!! Sin dolor!!! Esos pasos son los que cultivarán tus deseos, harán que no te rindas, que no los olvides, que no abandones, permanecerás atenta a los cambios y establecerás una nueva ruta que te lleve a tu ÉXITO!!! A tu ÉXITO CONTINUO y no a un éxito efímero o de un par de días.

Los formadores de alto impacto es lo que utilizan: pagas una millonada por dos días intensivos pero, ¿qué sucede cuando vuelves a casa y pasan los dos días siguientes? Has vuelto a la rutina y el bajón es tremendo. ¡¿Cómo puede ser posible que me sienta así con lo que he pagado!? Dios mío!!! He invertido todo el dinero ahorrado de mi familia para esto!!! ¿Y luego qué?. Estos son los trucos de marketing emocional que tampoco nadie nos cuenta. ¿Cómo lograr mantener ese subidón en el tiempo?

 

5. Planificación de prioridades.

Cómo sincronizarnos como mujeres, teniendo en cuenta nuestra naturaleza interna y externa, nuestros ritmos vitales, determinantes para alcanzar nuestros objetivos.

6. Educación financiera.

Nada tiene que ver con lo que te enseñan en la universidad ni en los másteres. En el fondo del alma tenemos que reconocer que no tenemos una buena relación con el dinero y lo maravilloso es aprender la relación que hay entre la educación financiera, las finanzas personales y el dinero en sí mismo.

Seamos sinceras. «Aunque te pueda parecer una postura algo materialista, es inútil negar la importancia que el dinero tiene en nuestra sociedad, tanto en el plano empresarial como familiar. Y adoptar hábitos y comportamientos financieros adecuados  tiene consecuencias directas en la cuenta corriente, pero también condiciona las oportunidades de futuro, afecta a la autoestima e incluso a las relaciones personales. Las malas decisiones financieras por tu parte pueden tener un impacto negativo en tu vida durante muchos años.  Es jodido reconocerlo pero es una realidad evidente y lógica.» (Palabras de mi educadora financiera).

 

Pero sobre todo…

7. Logré FORTALEZA EMOCIONAL PARA TRANSMITÍRTELO TODO sin trampa ni cartón, desde el corazón, desde la experiencia porque aunque la teoría es importante, sin las vivencias de nada vale.

3 pasos para Automotivarte (y madrugar para aprovechar el tiempo).

Es cierto que, si queremos desaprender, necesitamos tiempo pero también es cierto que, el tiempo, lo necesitamos para todo. Así que, el lograr hacer o no lo que queremos depende, más bien, de nuestra fuerza de voluntad o en su defecto, de la motivación que tengamos ante el reto o la tarea a realizar.

Hoy, te pongo por ejemplo el levantarte temprano, es decir, que si te sueles levantar a las 7 u 8 de la mañana, pases a levantarte a las 5 o a las 6 de la mañana. Y solo lo lograrás si tienes una meta que te genere acción y te motive.

La fórmula es sencilla: Motivación + Acción = Ejecución

Y como todo lo que parece sencillo, es complejo de llevar a la práctica. Sobre todo, si eres como yo que se me pegan las sábanas y que dormir, para mi, sería el mejor trabajo del mundo. Creo que me debo replantear mi trabajo y convertirme en «probadora de colchones»… Existirá el puesto? Si no existe, habrá que crearlo 😉

A lo que iba que dormir me pierde…

Si quieres desaprender, reciclarte, reinventarte o simplemente, volver a estudiar, cambiar de profesión o aprender un nuevo hobby, tendrás que tener en cuenta la disponibilidad de tu tiempo y éste debe estar bien distribuido y organizado.

Pero no hoy no vamos a hablar de organización sino de Automotivación y para ello, los 3 pasos que te permitirán que te motives a ti mismx son:

Tu ESTIMA (1) te permite valorarte positivamente lo que hará que abordes de buen modo las nuevas metas o retos que te propongas. Y esa valoración positiva aumenta tu CONFIANZA (2), lo que a su vez aumenta la seguridad en ti mismx y por fin, tomas ACCIÓN (3) para llegar al nivel de dar pasitos en tus metas o retos propuestos. Mola, verdad?

Y te has quedado como estabas, ¿verdad?

Te lo resumo en 5 puntos:

1.- Quieres desaprender, reciclarte, reinventarte o simplemente, volver a estudiar, cambiar de profesión o aprender un nuevo hobby pero el tiempo es el que hay. Tienes ESTIMA por crecer personal y/o profesionalmente.

2.- Decides levantarte 2 horas antes de lo habitual. Te levantas todos los días a las 7:30 (por ejemplo).

3.- Pones el despertador el primer día, lo apagas y sigues durmiendo como si nada. Y así, día tras día, hasta que acaba el año y te lo vuelves a proponer por decimoquinto año consecutivo.

4.- Repito. Pones el despertador el primer día, pero lo haces 30 minutos antes de tu hora habitual. Lo pones para las 7 y te levantas a leer una página de un libro, meditar o desayunar con más calma todavía. CONFÍAS en ti y en los beneficios de lo que estás haciendo.

5.- Y así, adelantas el despertador media hora todos los días (7:30 – 7 – 6:30 – 6 – 5:30) lo que significa que, al cuarto día te has levantado a la hora propuesta  y ya dispones de tus dos horas diarias. ACCIÓN que mantienes en el tiempo para que de frutos.

 

Esto significa que, 2 horas de lunes a viernes, son más de 400 horas a tu disposición, para crecer en lo que quieras.

Bastantes horas, ¿no crees?

 

Porque la cuestión está ahí! En que mantengas en el tiempo los cambios que has ejecutado pasito a paso, día a día, con constancia y tesón.

¿Fácil? Prueba y me lo cuentas 😉

 

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