La liberación de contar un secreto.

A ver… te voy a contar un SECRETO desde la biblio 

Esta temporada estoy a «full» con algunas formaciones presenciales y con la creación de muuucho contenido nuevo.

👉 ¿Te dije que a finales de noviembre (que luego será diciembre 🤣) inauguro canal de TV en Youtube? Y….

👉 ¿Te he dicho que he dado más «bandazos» en mi vida que un pato mareado, hasta ENCONTRARME? Y…

👉 ¿Qué me costó un huevo reconocer mi alta sensibilidad y mi personalidad «loca&chispeante» porque tengo mi mente se dispersa con mucha facilidad? Alguna vez lo dejé caer. Ahora, lo verbalizo con orgullo. Pero cuesta, ¿sabes? Y… 

👉 ¿Sabes por qué cuesta RECONOCER todas estas cosas?

Porque nos da MIEDO mostrarnos imperfectas y vulnerables. (Si quieres que te hable de ello, escríbeme abajo y te escribo un artículo al respecto).

Este año decidí agarrar por los huevos a mi proyecto profesional 🍳 (diría ovarios pero no puedo agarrarlos bien) y… ¿sabes por qué logré tomar esta decisión? 🤔

Porque una vez que decidimos dejar atrás todo lo que nos conviene dejar, damos paso a un periodo de desenfoque horroroso. Y que mejor que pasarlo de una vez, no crees?. También damos paso a un fuerte desánimo emocional que nos regala pensamientos confusos y que condiciona todo lo que queremos hacer y decidir.

Así que, teniendo la posibilidad de crear una realidad “real” a partir de todo lo nuevo que se nos presenta, ¿por qué seguir dando vueltas a la mierda, bajo lamentos estúpidos?

Y… ¿ cómo conseguir salir del desenfoque y desánimo?. Pues:

Primero: sufriendo, pasando miedo, sintiéndote vulnerable, fea, imperfecta, cagándote en todo, llorando hasta cuando meas… porque las verdades duelen y que te pongan un espejo delante, jode que no veas.

Segundo: Identificando las viejas ideas que no te dejan ser tú, sentirte cómo eres en realidad, trabajarlas y soltarlas.

Tercero: Teniendo paciencia contigo misma. Y en grandes cantidades.

Cuarto: Prestando atención a tus ruidos mentales y cambios de humor. Que los tendrás. Y gordos!

Quinto: Aprendiendo a usar tus nuevos pensamientos en tu vida diaria porque siempre habrá alguien que lo flipe, te ponga en duda y te los quiera sabotear (ese alguien puede ser otra persona o tú misma).

Sexto: Tomando decisiones que apoyen todos estos cambios nuevos y que, por momentos, no querras tomar porque te sentirás insegura.

Pero aún así, merece la pena pasar por todo ello. TE LO JURO.

Abrazos miles!

Decálogo de Vida de un Espíritu Valiente

Ayer escribí esta publicación en Facebook:

Ayer hice un extra de trabajo (me acosté tarde y me levante temprano) porque hoy tocaba masaje descontracturante y energético al mediodía. Si le sumas premestrual y mente hiperactiva… a estas horas, ya estoy muerta. Me voy a dedicar una horita con mi saco de semillas caliente y aprovecho el tiempo para mis lecturas pendientes. ¿Qué cómo lo hago?:
1. Tengo claro lo que quiero.
2. Estoy enfocada.
3. Mi plan de acción está por escrito.
4. Estoy organizada al milímetro con margen para cambios.
5. Digo No cuando así lo siento y no me siento culpable.
6. Pido ayuda para dedicarme tiempo para mí y ya no me siento culpable.
7. Priorizo porque no todos los días son iguales.
8. Medito para ser consciente de mi respiración y darle a mi mente y cuerpo tranquilidad.
9. Si siento miedo, lo hago igual.
10. Sólo tengo una vida así que quiero vivirla y no «correrla».
¿Cómo haces tú?

Y ALUCINÉ con la cantidad de comentarios recibidos por privado (que si yo voy a contrarreloj, que si yo no soy capaz, que si yo no tengo tiempo para pararme a meditar, que si mis niños son pequeños, que si te admiro, que si estoy agobiadísima, que si no sé cómo eres capaz…). Y, de verdad, que soy de carne y hueso como vosotras. Que también lloro, que me desbordo hasta tirarme de los pelos, que hay días que no llego ni a la mitad (como ayer)…

La CLAVE (que me dio pie al decálogo que te puedes descargar al final) está es ser conscientes de ello, que somos HUMANAS, en asumir que la PERFECCIÓN NO EXISTE y en que:

1. Debes tener claro qué es lo que QUIERES. ¿Te has parado a pensar en ello? ¿Quieres vivir pagando una hipoteca a 40 años o vivir de alquiler y meter en una cuenta que produzca por si sola, los intereses que te ahorras? ¿De verdad quieres gastar un dineral en unas vacaciones de 15 días en una isla desierta o mejor disfrutar de un masaje todos los meses, los 12 meses del año? Párate a reflexionar y descubrirás deseos nuevos.
2. Si tienes claro lo que quieres, podrás estar ENFOCADA y avanzar, paso a paso, día a día, con constancia sin perderte por el camino y ansiando cosas que no van contigo pero están de moda.
3. Para estar enfocada, debes tener tu PLAN DE ACCIÓN por ESCRITO.
4. Estar ORGANIZADA al milímetro aunque con margen para cambios, imprevistos y cosillas que surgen sin más.
5. DECIR NO. Sin sentirte culpable porque no te lleva a nada. TÚ ERES LO PRIMERO, sí o sí.. tú y tu familia. Por ejemplo, te piden que les hagas un recado y habías quedado en ir a la pelu. Pues te vas a la pelu y punto (excepto urgencias mayores). Yo, en estos casos, me suelo preguntar: ¿Cuánto de bueno es para mi, por ejemplo, hacerle el recado a mi hermana? O ¿si yo no estuviera, cómo se tendría que organizar mi hermana para hacer sus recados?. Y te lo digo con conocimiento porque, las que curramos para nosotras, el resto del mundo se piensa que no hacemos nada y que podemos aprovechar nuestros trayectos para hacer los recados de media familia. Lo siento pero, va a ser que no. Y no miento ni doy justificaciones tontas. Simplemente, no puedo o no me va bien y ya no hay más que explicar.
6. Saber PEDIR AYUDA cuesta un mundo. Al menos, así lo sentía yo. Pero poco a poco fui pidiendo cosas pequeñas, a modo de prueba hasta que la vida me dio un palo y tuve que pedir ayuda, sí o sí. No veas cuando me jodió pero era la última opción que tenía. Desde esas, pido ayuda. Y, ¿sabes por qué cuesta tanto? Porque nos han educado como si fuésemos supermujeres de hierro. La cultura, la sociedad, la educación. Está mal que nos dediquemos tiempo y nos sentimos culpables por ello. 

Algunas me habéis preguntado, QUÉ ES PARA MI PEDIR AYUDA así que ya aprovecho para contaros:

* He hecho malabarismos para CRIAR a mis hijos (no he delegado su cuidado a nadie porque no tenemos abuelos que los cuiden y no me apetecía, en su momento, ganar un sueldo «x» para pagar a otra persona así que estos últimos años he ganado menos y entre mi marido y yo, nos hemos encargado de los niños. Sí se puede. Y sólo lo descubres cuando no te quedan más cojones o así lo decides aunque le mundo no lo entienda. Así de claro. Así de simple. Y como crecen cagando leches, ya tengo un hijo de 9 años y otro de 5 años. HA MERECIDO LA PENA, TOTALMENTE porque ahora sí tienen edades geniales para echar mano de otras personas adultas, en momentos determinados. No es lo mismo dejar un bebé de un años que un niño de 5 años).

** En marzo de este  año, y después de mucho buscar, encontramos a una compi muy especial, que me echa un cable en casa, hora y media, dos días a la semana pero que, si algún día la necesito por turnos contrarios a mi marido y tengo algo importante de trabajo, se queda con los niños. Este verano se ha quedado dos veces y los niños están encantados. Esta DECISIÓN fue la más DIFÍCIL porque meter a alguien en casa, como que no lo teníamos muy claro pero sabía que, cuando fuese el momento, llegaría la persona idónea. Soy de las que fluye e intuye. Y llegó. Recomendada por una vecina. Es administrativa, de nuestra quinta y la crisis de 2008 la llevó a cuidar a ancianos. Esa situación hizo que descubriera lo bien que se le daba y lo que disfrutaba por lo que se formó para ello y de ahí, le salieron un par de casas. En una estuvo los últimos 5 años de una «abuela», en una familia fantástica y ahora está haciendo compañía a otra señora mayor de tardes, en la residencia en la que está. Así que, un par de días a la semana, de mañana está en mi casa, y de tardes, hasta el momento, cuando lo he necesitado, a sido justo cuando ella sale de trabajar en la otra casa. Y confío mucho en que mi proyecto crezca y ella vaya creciendo conmigo. Y si le surge algo, felices de que así sea pero, de momento, la disfrutamos nosotros.

*** Como PAREJA pues nos hemos inventado salidas delante de la tele, hemos aprovechado siestas para «mimarnos» a escondidas como adolescentes y mil cosas más (jajaja, no te lo puedo contar todo) porque eramos conscientes de que los niños crecen. ¿Qué son 9 años que dedicas a los hijos, de un modo más intenso, frente a los 80 o 90 que duramos? No es nada! El tiempo vuela y en nada serán ellos los que nos manden de paseo a nosotros.

**** A nivel ORGANIZACIÓN, han sido 9 AÑOS SIN AYUDA EXTERNA por lo que aprendí a SIMPLIFICAR mucho TODO. Poca ropa, toda combinable entre sí, la casa sin mierdas a las que sacar polvo, los muebles funcionales, la colada tendida en perchas, la comida sencilla y sana (cocino en olla exprés que en 10 o 15 minutos la comida está hecha, si uso el horno lo programo por la mañana y tengo la comida recién hecha, también uso la thermomix , etc, etc, etc.

Y sobre todo, mucha COMPLICIDAD CON MI MARIDO. Seguimos!


7. PRIORIZAR te permite saber qué es lo importante para hacer porque no todos los días son iguales y no todo es urgente aunque creamos que sí. A veces confundimos priorizar con cabezonería de «lo hago ahora por que sí» y resulta que no tenía porque hacerse en ese momento.
8. MEDITO. SI. Tengo el culo quieto más de 10 minutos! Ohhh! Quién me lo iba a decir a mi hace un par de años!!! Pues lo hago para ser consciente de mi respiración, que siento que es como mi gasolina y así consigo darle a mi mente y cuerpo tranquilidad y sosiego.
9. MIEDO. Es bueno tenerlo. Yo tengo miedos. Muchos. Pero aunque tenga miedo, lo hago igual. De verdad. Por ejemplo: con el plan financiero del proyecto. Tenía miedo, mucho miedo de enseñárselo a quien, ahora, es mi mentor de las finanzas. Y menuda bronca me cayó!. Lloré de la rabia pero así mi parte de responsabilidad y me negué a seguir con quién me lo llevaba porque me llevaba de cabeza a un agujero negro. Delegué sobre quien no debía y no podía seguir así. Y mereció la pena! Que la culpa también fue mía, eh! pero tenía miedo de AFRONTAR LA REALIDAD… es decir, mejor con la cabeza bajo el ala que afrontando la situación… eso lo produce el miedo. Y no merece la pena! De verdad que no.

Y por último, y lo más importante para mí que ya estoy más cerca de los 40 que de los 30… ¡Tengo 37! ¡Ouyeah!  Estoy en el ecuador de la vida y no sé si me jubilaré, tal y como va el tema en los autónomos!!! Pues eso… el punto más importante:


10. SÓLO TENEMOS UNA VIDA! Y YO QUIERO VIVIRLA Y NO «CORRERLA». Es decir, quiero ser consciente de lo que hago, disfrutarlo, aportar valor a los míos, a mi misma. Siempre digo lo mismo: nada que no pueda llevar conmigo en la caja de pino me debe sacar el sueño, día a día.

Que no siempre me acuerdo, ojo! Por eso te animo a que, como yo, IMPRIMAS EL DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE para que, al menos, a diario, le eches un vistazo.

Puedes colocarlo en el espejo del baño, en la puerta de la entrada, en la pared de la mesita, en la puerta de la nevera… en donde tú quieras pero por favor, descargarlo (está en pdf) y léelo a diario.

Descargar

DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE

A la basura la lista de propósitos

Welcome #septiembre 
Y vuelta con la dichosa lista de propósitos… ¡¡¡#horror!!! 🤤
🔸️¿Cómo puede ser posible que cada #vueltaalcole y cada #navidad tengamos que (re)plantearnos una lista de nuevos propósitos?  Ojo! Que hablo de propósitos y no tareas, que es distinto.
🔸️¿No crees que eso significa que no los escogemos bien? Porque sino, no tendría lógica tener que repetir la historia, dos veces al año, todos los años, no crees?
🔸️DECIDETE YA! Decide, con sentido y consciencia, tu PLAN DE VIDA REAL. Que son los propósitos, sino? Son las fases que lo componen.


🔸️ Para ello:
~ Tómate tu tiempo. Pero con fecha de inicio y fin.
~ Sé realista. Si quieres ahorrar, marca una cantidad pequeña y empieza con una hucha cerrada (para no tentar). ~ Acepta tus limitaciones. ¿Hacer running porque todo el mundo lo hace? Yo no puedo hacer nada de «impacto» así que busco alternativas.
~ Sé coherente. ¿Quieres la vida del vecino, todo lo que sale en la tele o quieres tu vida?


🔹️Y LO MÁS IMPORTANTE! LO QUE hace que tus propósitos se MANTENGAN EN EL TIEMPO:


~ Haz un seguimiento. Tienes que poner fecha que te permita cumplir lo que quieres hacer y revisa cada mes, o 15 días, según el propósito.

Cuéntame de tu lista…

La productividad como un estilo de vida

¿Sabías que la productividad es un estilo de vida?

 

De qué te sirven todos los métodos de gestión inimaginables si luego, tus comidas son «lo primero que pille es lo primero que como» y tú despertar es apagando el despertador 10 veces porque sales de la cama al límite y corriendo.

 

Tus emociones llevadas al límite son las que te generan desánimo, ansiedad y falta de recursos para solucionar problemas. Son tus hábitos personales, los del día a día, esos gestos que te resultan «tontos» los que favorecen tu rendimiento y tú bienestar.

 

¿Te has parado a pensar en ello?

 

Las listas de tareas son consecuencia de los malos hábitos y los malos hábitos nos llevan a tener listas de tareas interminables y obsoletas. Sí. Lo sé. Y entonces, ¿qué? Queremos una receta.

 

La productividad es algo personal, un modo de entender nuestra vida y la forma de producir. Si tus hábitos son descuidados y tu vida se basa en la improvisación, ¿cómo puede ser posible que luego, en tu puesto de trabajo, lleves un ritmo coherente contigo mismo?

 

Vale. Sí. No era lo que querías leer.

 

Tenemos que ser conscientes de:

  • La fuerza de voluntad se va porque pedimos imposibles o metas que no queremos realmente.
  • La motivación se logra con metas realistas y sinceras, acorde a lo que queremos de verdad.
  • Cambiar implica dar pasos pequeños, fraccionar hábitos, para que se mantengan en el tiempo.

Entonces:

1.- PLANIFICA a diario, pero teniendo en cuenta el año completo. ¡Y escribeLO! Al escribirlo lo puedes ver. Yo tengo una corchera con lo más “gordo” y luego, cada acción fraccionada que me llevará a ese objetivo final. Una de las cosas “gordas” que más deseo es mi MOTO DUCATTI DIAVEL.

 

2.- FRAGMENTA lo que tengas que hacer. No es lo mismo desarrollar un programa formativo de golpe que hacerlo unidad a unidad. Seguimos con el ejemplo de la moto:

Quiero una moto Ducatti que no podré conducir si no me saco los permisos de conducir A2 y A. Acciones detalladas: Sacar el A2 este verano. Esperar los dos años reglamentarios y sacar el A. Al tercer año, la Ducatti es mía. Y mientras, un sobre con euros extra todos los meses para que, al final de los tres años, tenga los más de 20.000 euros que cuesta la moto de mis sueños.

Si la quiero YA, AHORA MISMO, va a ser IMPOSIBLE… Si soy realista conmigo misma puedo conseguirla por mucho que me lo niegue mi entorno. ¿Me explico?

 

3.- DESCUBRE que momento del día se presta más para ponerte según lo qué. Yo odio levantarme y ponerme directa con los correos. A primera hora estoy fresca así que prefiero escribir o desarrollar contenidos.

 

4.- SÉ REALISTA. Ya está bien de soñar con la publicidad que nos venden o con los deseos de otros. Si no eres realista contigo no valdrá nada de lo que hagas por que no serás capaz de llevar nada a cabo, o si lo llevas, no será todo lo bien que podrías hacerlo.

 

5.- Adiós INTERRUPCIONES. Al estar todo planificado acorde a tu trabajo (planificar no significa que sea inamovible… hay que dejar espacio a los imprevistos que la vida y el día a día nos regala) sabrás en qué momento puedes parar.

 

6.- CUIDATE. Sé que está de moda la salud, pero no es cuestión de modas sino de nuestro bien mental, físico y emocional. Si te duele algo, te duele a ti. Si no rindes por falta de descanso, no rindes tú. Busca algo que te mole hacer y no lo hagas dos días a la semana de golpe y porrazo sino todos los días 20 o 30 minutos. ¡¡¡Sí que los tienes!!!

Te pongo un ejemplo personal. Odio el gimnasio y no puedo hacer nada de impacto (nada de running, de zumba… NADA DE LO QUE MOLA … lee esto último en tono alto y enfadado) pero tengo que hacerlo, ahora sí ya por recomendación médica.

Hace un par de meses decidí analizar mi día a día, con detalle, con puntos y comas y descubrí que, justo antes de recoger a los niños a las 14:20 del mediodía, tenía como una hora que dedicaba a cosas varias según el día: leer más correos, revisar las redes, ir antes por casa a correr para poner la comida, tomar un café con alguien hacer alguna llamada.. .es decir, IMPROVISABA. Eso, ni es productivo ni es nada. Así que, de 13 a 14 horas, TODOS LOS DÍAS DE LA SEMANA, ME VOY AL GIMNASIO.

Y digo todos los días porque, por un motivo u otro, alguno fallo lo que hace que asista, como mínimo, 3-4 días.

Ya han pasado 3 semanas desde que comencé y, en serio, es flipante como me siento. Además, no es un ejercicio exagerado que me rompe sino todo lo contrario, es un ejercicio constante lo que hace que las tardes sean mucho más frescas y productivas porque no voy arrastrada.

Sobra decir lo guay que está mi mente que tiene 30 minutos al día de desconexión y de escuchar música alegre. 30 minutos sin escuchar hablar a nadie! 30 minutos para mi sola!

¿Qué prefieres? 30-40 minutos, 4 días a la semana o una hora, dos días a la semana… La verdad es que los hábitos se hacen paso a paso, por eso, quedarme con dos días sólo, como que no lograba yo ser constante en ninguna actividad propuesta.

Ahora sí. ¡Y si no voy, lo echo de menos! Además, no solo son solo es el ejercicio. Es todo el proceso. Te lo cuento: Salir de hacer ejercicio. Darte una ducha tibia para oxigenarte. Disfrutar de la sauna mientras me echo la crema corporal. Vestirse y… ¡Voilá!

 

Te invito a que analices de modo detallado, hasta el último minuto, dos o tres días completos de tu semana y descubrirás, aunque no quieras reconocerlo, en dónde pierdes el tiempo y de donde puedes sacar para invertir en ti, en tu salud, en tu bienestar.

Si no lo haces tú, ¡NADIE LO HARÁ!

 

 

 

Mi autogestión es sinónimo de armonía. ¿Y la tuya?

Hoy escribía a alguien, con respecto a unas preguntas que me hacía y mis respuesta ha sido la siguiente:

«Estoy dándole un aire nuevo a mi proyecto, para enfocarlo en eso que tú tan bien mencionas: «conectar con nosotras mismas». Porque mi experiencia y mis «batacazos» me dicen que, fomentar la «autogestión» como personas (dejar de vernos como recursos a explotar) mejora nuestro equilibrio y hace tengamos en un nivel optimo el control sobre nosotras y perspectiva para decidir qué hacemos y cómo.

Con el recorrido de mis circunstancias personales y profesionales encontré en la autogestión la armonía necesaria para saber con certeza, con tranquilidad y con consciencia qué cosas hacer, qué conseguir lo que me hacer eficaz y eficiente sin perder de vista mis prioridades.

Y eso, me hace más positiva aún de lo que soy y manejar mejor el estrés y los obstáculos que la vida te regala, más a menudo de lo que nos gusta.»

Creo firmemente que la autogestión, en estos tiempos de cambio, es una de las competencias más importantes del S.XXI. No importa si trabajas para ti, para otros o no trabajas. La autogestión te permitirá ser consciente de tus capacidades y profesionalidad lo que hará que seas responsable de ti mismo, de lo qué hacer y de cómo. Trabajar en equipo abre «perspectivas» pero autogestionarte te da la libertad de apostar por tu propio valor y de demostrar quién eres aquí, y en la China.

Y tú, ¿cómo te autogestionas?

Sosiégate antes de entrar a reuniones complejas.

¿Sabes que hay gestos (mudras*) que, usados de modo constante y consciente, nos ayudan a mejorar nuestra actitud ante los conflictos, nos ayudan a aumentar nuestra vitalidad en momentos de cambio, a sosegarnos antes de entrar a reuniones complejas? 😉

El mudra de la foto te permite eliminar toxinas y cargarte de energía. Se constante. Todos los días, de 3 a 5 minutos, 2 o 3 veces al día Lograrás claridad y conciencia interior, de esa de done sale la alegría, la calma y el amor interior.

* Los mudras o yoga de las manos se basa en ejercer una ligera presión al mantener, durante unos minutos, una determinada postura con los dedos. Esto genera una energía que ayuda a recuperar el equilibrio de determinado órgano o estado emocional, de tal manera que armonizamos procesos físicos o mentales, casi con la misma eficacia que si hiciésemos yoga con todo el cuerpo.

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