Por qué el cansancio se ha hecho tu amigo inseparable. Claves para despedirlo.

Sientes que no duermes, ni descansas los suficiente, que tu alimentación deja mucho que desear y que el ejercicio se lo dejas a los demás. El perfeccionismo te machaca y presumes de ser multitarea aunque caigas de culo solo con pensar en lo que te queda por delante…

Sientes que lo tienes que hacer, todo, sí o sí, por los motivos que sean. Y aunque no es algo que te haga bien, sí puedes «recuperar» energía con algunos truquillos:

1.- Sal a pasear al aire libre, aunque sea una vuelta a la manzana de la oficina. Tan solo te llevará 10 minutos y el levantarte ya te despejará. Lleva contigo una botella de agua fresca para dar sorbitos e hidratarte.

2.- Busca en «google» estiramientos para hacer en la silla o en el aseo. Serán 5 minutos que te activarás. Y 5 minutos cada día, son mucho minutos a fin de mes, verdad?.

3.- Respira. Pero hazlo bien. Busca quién te ayude (un profe de meditación o yoga) o busca en internet. Tenemos vídeos buenísimos a nuestro alcance!

4.- Si puedes, pon música de esa que te «pone» y te dan ganas de comerte el mundo cuando la escuchas. No hace falta que sean 2 horas pero ir a echar un pis y volver (con los cascos puestos para no asustar al personal que te rodea) hará que te cambie a cara!

5.- Aunque te parezca una tontería, busca un aceite esencial que te guste, que te relaje y echa unas gotitas en la almohada para favorecer el descanso. Si eso, lo acompañas de la lectura de un par de «hojas» (nada de móvil, tablet o libro electrónico) de un libro motivador, tu sueño será diferente porque le estás dando algo a lo que aferrarse para descansar y relajarse.

Sí… menudos consejos salidos de la Universidad de Pensil…nosequé… Pero es que hemos olvidado la lógica y son, estos pequeños detalles, los que necesitamos en los momentos jodidos.

Cuando tu coche tiene un ruido, lo llevas al taller cagando leches o la reparación te costará cara, verdad? Nuestro cuerpo, no tiene repuestos inmediatos y el coste es mucho más elevado. ¿Cómo lo ves?

 

Instructora de alma y corazón. No te examines cuando así lo sientas.

Ayer FINALIZÓ mi retiro de tres días junto a mi shanga sagrada. Después de estar un año con la instrucción y pasar un año INTENSO, emocionalmente hablando, decidí NO EXAMINARME. Así como también decidí TATUAR en el alma las palabras de mí maestro:

«Recuerda que para mí y para todos tus compañeros, eres una INSTRUCTORA MÁS».

Y es verdad. Hoy, que dediqué parte de mi día al agua del mar, así lo sentí. Soy una instructora de alma y corazón. ☆

Y, ¿POR QUÉ NO EXAMINARME?

Pues porque en todo este tiempo descubrí que cuando haces una instrucción esperando solo un título entonces, tu conocimiento no es honesto y tu sabiduría se ve contaminada por el ego. Es el corazón el que te dice y te hace sentir que la verdadera compasión y conocimiento solo llegan si los acompañas de práctica, y práctica, y práctica.

Por todo ello he decidido ser honesta conmigo misma y con el linaje… sanarme de un modo diferente al establecido por la sociedad…darme el tiempo y la reflexión y que necesito… recuperar mi esencia personal… Seguir practicando, sintiendo, mejorando y que sea mi intuición y no mi ego la que decida cuando es el momento de pasar esa prueba final que da un nuevo comienzo más.

Eso sí! !! He recibido mi diploma de LINAJE «JAMYANG YOGA» cuyo nombre es DAWA PALMO y significa «Luna radiante». Orgullosa de saber que esa luna a la que tanto respeto, medito y escucho es parte de mi espiritualidad sincera.

GRACIAS INFINITAS maestro Javier Akerman.

GRACIAS Shanga de mi alma por vuestros mensajes y comprensión. Nos vemos en el camino mis seres de luz!!! Silvia J. Fernández Jamyang Pu Natalia Kozyreva Rubén Yoga Satyagraha Lida Izquierdo Fros Segundo Rego Ana V.R Manuel Méndez y más compis.

Yolanda Fortes, Dawa Palmo

Como @BeaHervella de #Whatoweather ha cambiado la comunicación entre meteorología y moda.

El pasado sábado 18 de junio disfruté de un #DesayunoRosland en El Corte Inglés de #Vigo y tuve la fortuna de abrazar a Rosina Landó de Rosland Personal Shopper y conocer personalmente a la invitada de honor y  meteoróloga, Bea Hervella de Whatoweather.

Hablamos de dicha (app) aplicación en la que se mezclan condiciones meteorológicas y la ropa a poner según el tiempo y de como ha cambiado la comunicación en estos últimos años.

¿Puede ser posible que el tiempo te diga que en determinadas ciudades las personas son más funcionales, en otras la gente es más arriesgada y en otras la gente marca tendencia? Pues sí! La climatología habla. Y la ropa también.

El mercado laboral ha cambiado mucho, al igual que la comunicación, tanto interna como interna. Se nos han abierto ventanas virtuales que nos permiten llegar a todo el mundo y eso genera más aprendizaje, más conocimiento, más oportunidades de crecimiento, personal y profesional, más, y más, y más.

Hablar de marca personal es hablar de valor añadido, de presencia más allá de lo conocido, de nuestro habitat natural y cómodo. Si quieres posibilidades, debes diferenciarte, como persona, como profesional, con tu esencia. Da igual que fusiones, que mezcles, que pruebes. Tú eres tú!

¿Quién le iba a decir a Bea que, hace 10 años, sus circunstancias personales y profesionales la llevarían a mezclar su experiencia como meteoróloga y moda? El cambio es real. El cambio cuesta y mucho pero es real. Posiblemente, pensarlo, da miedo pero debemos romper el tópico de «nadie es profeta en su tierra».

Bea se ha tenido que reinventar completamente con 36 años (yo con 32) y en cuestión de 4 años ha logrado lo inimaginable aunque sí es cierto, y reconoce abiertamente, que el coste ha sido muy alto, muy duro y luego, tener éxito o no, que ya no depende al 100% de una misma sino de muchos factores. Y lo más importante, una alta autoestima para destacar, sea llevando un abrigo amarillo, aletas de nada en los pies o con una presentación espectacular y diferenciadora.

En arriesgar está la clave aunque la mentalidad, nuestra mente, es la que determina si el miedo nos apoya o nos destruye. No conviene darlo todo de golpe sino paso a paso.

Los cambios son constantes y continuos, tanto en tu proyecto de vida como en tu proyecto de negocio lo que, para bien o para mal según quién lea, tienes que unirte a grupos (nunca trabajes sola) para sentir apoyo, para sentir aliento. El mundo ha evolucionado y determinados sectores no lo dan asumido. Determinadas mentes no lo dan asumido.

Aunque la mayoría de las presentes eramos emprendedoras, es cierto que no es recomendable lanzarse a la aventura, de golpe y porrazo, dejando trabajo, vida y todo lo que tienes para emprender tu pasión y sueño. Cuando no queda otra, adelante! Pero emprender, también se puede emprender dentro de la empresa, granito a granito, desde tu mesa de trabajo, desde el cambio en tu tono de voz al teléfono, desde tu silla, haciendo ejercicios de relajación/meditación cada dos horas (si estás mucho tiempo sentada) o ejercicios de yoga (no te lleva más de 3 minutos moverte un poco) si estás muchas horas de pie.

Sí, sí. Tal cuál.

Emprender dentro la empresa se puede desde las nuevas competencias y el bienestar tan olvidado. Tenemos que romper con la mentalidad de empleados tradicionales, buscar nuestra esencia sin exageraciones todo a través de la motivación para el logro, la flexibilidad, ser capaces de orientarnos al cambio, captar la velocidad que llevamos.

Romper el humo y el tabú a través de bienestar es la base de las personas y los trabajadores actuales, sean trabajadores por cuenta propia o por cuenta ajena. El cambio comienza dentro de nosotros mismos y lo hemos olvidado. La transformación digital nos ha hecho dejar atrás la parte de las personas y recuperar lo perdido.

No nos puede dar miedo el cambio porque ya es algo evidente. Pensamos que emprender es la única opción viable en tiempos de crisis o de cambios cuando muchas veces la renovación y el reciclaje comienza dentro de la empresa en la que estamos y es en donde más podemos aportar inicialmente. Como personas, no siempre hace falta dejarlo todo para empezar de cero. Que tú, dentro de tu empresa o puesto de trabajo seas ese punto de diferenciación, ese punto de apuesta por el bienestar, motivación, una mejora… dentro de tu entorno, que seas tu misma una «generadora de cambio».

Si no empiezan desde arriba y empezamos desde abajo, ya estamos dando ideas a los superiores, por muy pequeñita que sea. La idea es aportar y probar, no imponer. Estamos muy acostumbrados a que nos impongan lo que tengamos que hacer, y ahora, muchas veces nos cuesta tomar decisiones por miedo. El ritmo laboral y personal del que venimos se basa en un protocolo marcado que cumplo a lo largo de mi vida, hasta llegar a mi jubilación.

Ahora, realmente, nos hemos dado cuenta que hemos perdido algo innato, que el poder de decisión, porque lo hemos dejado de utilizar. Muchas de las competencias que ahora están de moda son competencias innatas pero que como personas hemos olvidado. Y, a veces, es mucho más fácil aprender algo nuevo que recuperar algo que hemos dejado de practicar.

Las ideas que se cultivan en estos desayunos es que, poco a poco, vayamos generando cambio de una forma práctica, sencilla y honesta. Tenemos que ser como el bambú: flexibles, adaptables, irrompibles. Claro que duele! Por supuesto! Pero no nos podemos rendir.

Si hemos evolucionado y estamos aquí es gracias al cambio y la adaptación de nuestros ancestros. El mundo no ha desaparecido porque se ha adaptado. Es cierto que muchos se han quedado por el camino así que no seas tú uno de ellos!!!

¡¡¡Recupera tu lógica!!!

A lo mejor eres de las que no ve el emprendimiento como un camino viable pero lo que sí puedes es modificar el entorno en el que estás y en la empresa en la que estás. Dirás que es muy difícil, porque la empresa privada y grandes empresas parece que sí desde fuera pero dentro, en su interior, son como dinosaurios. Sí. Pero en tu mano está que generes sentimiento de grupo y como comenté más arriba, aportes granito a granito, desde tu mesa de trabajo, desde el cambio en tu tono de voz al teléfono, desde tu silla, haciendo ejercicios de relajación/meditación cada dos horas (si estás mucho tiempo sentada) o ejercicios de yoga (no te lleva más de 3 minutos moverte un poco) si estás muchas horas de pie.

Ha sido un desayuno maravilloso acompañada de Raquel Rey Armesto, bloggera en Rachel’s Fashion Room, de Andy González, bloggera en This is your Fashion Moment, de Sierra Joyeros Vigo, María e Infinitum Ecomerce entre otras…

Un desayuno de lujo y placer aderezado de mucha comunicación, amor por nuestra ciudad y proyectos fantásticos con muy buena vibración.

¡Deseando repetir para el siguiente!

xo

Qué es la FELICIDAD. Sin ser feliz me es imposible avanzar.

La felicidad rotunda y plena es un mito como otros tantos que existen en la sociedad actual. Realmente, la felicidad son momentos, estados de ánimo, pasos ejecutados en el camino de la vida.

Felicidad es plenitud, es realización, es sentimiento, es un estado mental.

Si tenemos por delante  más de 30 ó 40 años laborales, ¿cómo lograr avanzar sin sentirnos felices en el camino?

Para mi es imposible avanzar sin sentirme plena, gozosa y feliz.

Para alcanzar la felicidad es elevar la conciencia personal, dejando de lado tradiciones y dogmas. Ser felices significa eliminar prejuicios, ideas limitantes e irreflexiones generalizadas.

Para ser felices debemos ir más allá del mito o la moda actual para lograr así disfrutar del propio camino, con verdadera conciencia y siempre sonriendo y levantándose.

Todos anhelamos la felicidad aunque escojamos caminos distintos, inadecuados por momentos e inseguros otras veces por eso, ser, cada día un poquito más feliz es posible si nuestros pensamientos y emociones están enfocados a la serenidad, a la paz interior, a la salud y a la compasión, más intensa ésta que la empatía.

Si te sientes un poquito más feliz, cada día de tu vida, lograrás ayudarte a ti mismo y ayudar también a tu entorno para que también lo sea.

Desde el punto de vista del Budismo, tal y como yo lo entiendo después de haber hablado con mi maestro de Yoga Tibetano, Javier Akerman,  la felicidad es la liberación del sufrimiento. La felicidad absoluta es el gran gozo, es decir, la eliminación del sufrimiento.

Mientras no eliminas el sufrimiento, la felicidad es el camino que estás siguiente, por ejemplo con el yoga. No es un estado al que hay que alcanzar porque el estado ya lo tienes solo que no lo sabes, lo ignoras. La felicidad es el camino de la acción y la acción es la felicidad que vas a experimentando y que te  lleva al gran gozo. Estando el gran gozo más allá de conceptos.

Es importante destacar que, normalmente somos felices aunque eso no significa que de vez en cuando pasemos por momentos complicados o difíciles. Pero el estado natural es un estado de felicidad. Tener una casa, un coche, una familia, un trabajo… todo eso contribuye evidentemente, pero el estado natural de estar aquí y ahora, estar haciendo lo que te sienta bien te proporciona felicidad.

No es tampoco una ausencia de dolor, no es una ausencia de dificultades y muchísimas veces son esas dificultades las que te proporcionan felicidad también porque te permiten luchar y conocerte.

La felicidad es un estado de lucidez, de saber que estás haciendo lo correcto, de tratar de estar muy presente en todo lo que haces proporcionándote gozo. La felicidad es gozo y suele ser un estado bastante permanente lo que no significa que, de vez en cuando, se te vaya.

Dentro de la tristeza también hay gozo. No pienses que la felicidad es ausencia de lágrimas porque de felicidad también lloramos.

En resumen, felicidad es saber que estás haciendo lo correcto en beneficio tuyo y en beneficio de los demás.

Que el cambio de estación te afecte lo menos posible, en casa y en el trabajo.

Hoy te traigo mi colaboración para el blog de Gema Lendoiro, en ABC.

Hace ya algún tiempo que se viene hablando de la astenia primaveral y sus efectos. Lo cierto es que no existe ninguna evidencia científica que respalde que exista tal síntoma y que justifique tomar medicinas pero sí que es verdad que los ajustes del cambio de hora, más horas de luz al día y otros factores pueden hacer que nos sintamos más decaídos de lo habitual. ¿Cómo combatirla entonces? Con una buena alimentación, ejercicio y fortaleza mental.

1. Comer bien

Según Ana Bergua, nutricionista de Tu Web de nutrición, hay que recordar siempre el continuum mente-cuerpo, no tenemos un departamento para lo físico y lo emocional, así que vamos a tener que incluir algunos cambios alimentarios para que nuestro cuerpo se sienta fuerte:

—De horarios: el aumento de la duración del día hace que nuestros patrones de sueño y la sensación de apetito se modifiquen. Hay que procurar que las primeras horas del día sean las que aporten mayor cantidad de energía y disminuirlas progresivamente a lo largo del día. A su vez, si pasamos mayor tiempo en la calle a lo largo de la tarde, es conveniente incluir una merienda ligera en la dieta, para evitar que la cena sea demasiado abundante y se posponga en exceso. El ayuno prolongado disminuye los niveles de glucosa en sangre y nos hace sentir fatiga.

—Nutricionales: en primavera la naturaleza se alía con nosotros, los productos vegetales empiezan a variar de colores y se nos ofrecen apetecibles. Eso, precisamente, es lo que requiere el organismo para combatir la astenia: aumentar el aporte de agua, y fibra y las vitaminas y minerales. Losguisantes frescos, los espárragos trigueros, las primeras verduras de hoja de la temporada (ricas en ácido fólico y hierro), ayudarán a combatir el déficit que nos hace sentir fatiga. Las legumbres y cereales integrales aportarán las vitaminas del grupo B, necesarias en los procesos de reconstrucción celular, del metabolismo del oxígeno, en el desarrollo del sistema nervioso, entre otras funciones indispensables. El aumento progresivo de las temperaturas nos invitan a tomar mayor cantidad de ensaladas, lo que contribuirá a aumentar el aporte de vitamina C, que nos ayuda a combatir la astenia potenciando la absorción del hierro y protegiendo nuestra piel y mucosas.

Es importante disminuir progresivamente el contenido graso de la dieta, porque las temperaturas suaves requieren menor cantidad de energía para mantener la temperatura corporal. Evita también los dulces, que provocan una descarga de insulina importante, que hace que el nivel de glucemia disminuya de forma brusca y luego nos deja con sensación de fatiga. Es preferible que tomes hidratos de carbono de absorción lenta: pastas, pan, arroz, legumbres, patata… Un pequeño bocadillo a media tarde es mucho mejor que unas galletas.

2. Hacer ejercicio o deporte según seas sedentario o deportista

Prácticamente todo el mundo tiene hoy en día asumido que hacer ejercicio es una costumbre que mejora prácticamente todo: la mente, el cuerpo y, por supuesto, en momentos de decaimiento moral, tristeza o apatía como puede pasar al comenzar la primavera, moverse puede hacer muchísimas cosas por cambiar el estado de ánimo. Obviamente no todas las personas están capacitadas para hacer el mismo tipo de deporte o ejercicio así que, en función de cada caso se hará uno u otro. Los profesionales de OZ Creative Pilates, un centro madrileño recomiendan que, ante todo, «es muy importante elegir aquello que te guste y resulte ameno o divertido, como puede ser la natación, pilates, yoga, fitnes o zumba e intentar practicarlo en un lugar agradable donde poder trabajar, relajarse y pasar un buen rato».

Consejos para sacar rendimiento positivo al ejercicio:

—Empezar con unos sencillos paseos al aire libre o con sesiones de estiramiento guiadas por un profesional, notando resultados casi instantáneos. Las personas sedentarias que empiezan con la práctica de ejercicio desde cero, pueden iniciarse con estas dos modalidades o probar clases de pilates, yoga o aquagym. Con treinta minutos de ejercicio al día bastará, ¡lo importante es empezar!

—Para las personas que practican regularmente deporte, pueden optar por cambiar de rutina y aprender algo nuevo, la nueva modalidad de ballet-fitnes (una mezcla de ballet clásico y ejercicio aeróbico) está de moda y sigue creciendo. Las clases de ballet clásico y/o contemporáneo, donde se practica un movimiento armonioso y físico al ritmo de música, puede mejorar el estado de ánimo al instante. Muchos deciden volver a probar estas zapatillas de ballet que dejaron de niñas o empezar desde cero.

—Pilates frente a la ansiedad: El Pilates fortalece la capa interna de la musculatura y tonifica el cuerpo de una manera muy unificada, haciendo hincapié en la respiración durante la ejecución de los ejercicios y exigiendo un mayor nivel de concentración y conciencia corporal, activando el sistema nervioso parasimpático, que se encarga de restablecimiento de energía corporal que, en consecuencia, ayudará a aliviar el estrés y la ansiedad.

3. El rendimiento laboral a pesar de la astenia

Yolanda Fortes, coach de Desorganizadora corporativa, especializada en cursos que mejoran el rendimiento laboral cree que «a nivel mental, si te notas más cansado de lo habitual, no te agobies ni te enfades contigo mismo ofreciendo resistencia a algo que no puedes cambiar pero que tampoco dura eternamente. Si piensas positivamente lograrás una mayor aceptación del momento, será muy liberador dejar de sentirte víctima de las circunstancias y podrás aprovechar la oportunidad de crear nuevas formas de gestionar los problemas o de solucionar conflictos rutinarios.

—Cultiva una mentalidad positiva basada en la relajación y el ocio, también en dedicarte tiempo pero sobre todo, en la meditación. Lograr regalarte silencio diario te ayudarán a afrontar mejor el cambio de estación.

Ya hay estudios que demuestran que, a través de la meditación, producimos cambios en las conexiones neuronales del cerebro lo que favorece superar situaciones difíciles, reflexionar si somos de naturaleza impulsiva, la concentración, el sueño y la armonía con nosotros mismos y, por lo tanto, con nuestro entorno. Con la meditación aquietamos la mente frente a situaciones adversas, nos calmamos y podemos tomar buenas decisiones. Cabe destacar que ya hay profesionales que aconsejan la meditación como complemento a los tratamientos tradicionales.

Claves para meditar, tanto en casa como en el trabajo, porque tan solo te llevará unos pocos minutos:

—Espalda recta (sentados en una silla o en el suelo, con un cojín y las piernas cruzadas).

—Cierra los ojos para relajar la zona de la cara.

—Focaliza la respiración tomando conciencia de la misma. Ella será la señal de que tu cuerpo y mente están en armonía.

—Presta atención a lo que sientes y no te concentres en los pensamientos que aparecen. Déjalos ir.

—Interioriza esas sensaciones e imagina que tu cuerpo se funde con la silla o con el suelo.

—Siente la paz que empieza a abordarte de un modo totalmente sereno y relajado.

—Antes de incorporarte, vuelve a tomar conciencia de tu respiración y de cómo se siente tu cuerpo.

Leer el artículo original aquí.

Abrazos,

Yolanda

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